GET THE LOOK NUEVA POBRE, GET THE LOOK AMIGOS EXPATRIADOS

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Outfit: Sombrero mexicano, de google images. Kimono y manos de señora japonesa de Pinterest. Pisco chileno de un blog de cocina. Vino francés, también google. Carteles, DIY. Billetes, Ryanair.

Porque todos tenemos un amigo expatriado. O más de uno. O todos. Porque dentro de poco tendrán que hacer el programa Españoles en España… Dedico el post de hoy a todos mis amigos que han dicho «aquí te quedas guapita, tú verás lo que haces con tu vida, yo… me las piro».

En serio, #nuevospobres, vivo en un ¡ay! pensando que cada vez que respiro se muere un chino y un amigo se tiene que ir a buscar fortuna a las Américas, las Asias, las Europas o las Áfricas.

Y es que de un tiempo a esta parte lo único que hago es planear viajes para hacer una visita a mis amigos y de paso, ya que voy, me recorro el país y me gasto mis míseros ahorros. Porque ya no sé si voy o vengo, si lo que hay que beber es Pisco, Mezcal, Cabernet, Limoncello, Sake o Whiskey (a saber lo que beben en Angola, que yo me lo bebo también). Porque lo que me encantaría saber es qué hago yo aquí, o qué hacen ellos allí, por qué en skype tengo cara huevo y por qué coño las postales no llegan a tiempo. Porque con este cambio al horario de verano ya no sé si son 5 horas con Chile ó 7 con México, ó 19 con Tokio, o qué hora es en mi propia ciudad. Porque doy las gracias a mi colega Mark por haber inventado Facebook y poder seguir la pista diaria a todos los que se subieron en una patera de Ryanair. Porque una vive deseando que llegue el famoso 22 de Diciembre, Fiesta Nacional de la Reunión de Amigos Expatriados (FNRAE). Porque les echo de menos, carajo, aunque a veces pienso que desde que no están mi nivel de nocturnidad ha descendido un poquitito y me siento agradecida al planeta Tierra por ser tan grande.

Bienvenidos al Club de la Diáspora Intercontinental. Para entrar en él es requisito indispensable lucir un look nuevos pobres, un look amigos expatriados.

Sed felices y comed perdices, con ají, con salchichas alemanas, con mole, con wasabi, con pesto, con roquefort o con lo que os de la gana.

Una outgirl.

PROCRASTINACIÓN

Mesa de mi casa. 28 de marzo de 2014. Fin

Hay palabras que, misteriosamente, se ponen de moda. Y para referirte a una cosa que tradicionalmente llevas diciendo de una manera, de repente usas ese otro palabro tan de moda. Véase #ciclogénesisexplosiva. ¿Ciclogénesis explosiva? ¿en serio?

Hoy os quería hablar de la PROCRASTINACIÓN, o el arte de dejar para mañana lo que puedas hacer hoy.

Cosas como:

  1. Tengo ropa tendida desde hace 7 días, no sólo está seca sino que tiene el tendedero pegado. Mejor la recojo mañana.
  2. Mañana voy a renovarme el DNI… ¿O creéis que todavía cuela la foto de 1997?
  3. Sí mamá, aún tengo el árbol de navidad puesto, ya sé que estamos en marzo, pero ahora me da pereza.

El otro día decidí que no debería comprar más ropa, así que pensé que quizás, adelgazando un poco, mi ropa vieja (la de hace 3 meses) me quedaría fetén. Según las modelos, para estar divain sólo hay que beber mucha agua y dormir 8 horas al día (porque tu genética de 1,90 y 45 kg se debe a eso, claro). Y a ello me puse: siguiendo los consejos de mi compañera de trabajo, me planté mis dos botellas de agua encima de la mesa para no tener que que despegar el culo de la silla, e ir a rellenarlas tan a menudo. Esto funciona así: 10 hs. Llego a la oficina; 10,20 hs. Me encuentro una de las botellas medio llena, pero no me voy a beber el agua de ayer, qué asco; 11,30 hs. Me digo a mí misma: escribo este email y voy; 13,45 hs. Ya la lleno cuando vaya a comer; 17,15 hs. Bah, ya para lo que queda de día, bebo en casa; 18,50 hs. Jo, qué sed, qué apetecible una cervecita…

Así que mi infalible plan para librarme de las cartucheras se ve truncado, día tras día, por ese nuevo palabro llamado procrastinación. Lo de dormir 8 horas, os podéis imaginar: venga, un capítulo más de la serie de turno. Ya que cojo el móvil para poner la alarma, me meto dos segundos en facebook (dos segundos que se hacen 40 minutos). Me siento en la cama y simplemente me quedo mirando un calcetín tirado en el suelo durante 4 horas…

(#CONSEJONUEVOSPOBRES)

Queridos #nuevospobres, no dejéis que la pereza os venza. Luchad contra esta nuestra maldición llamada procrastinación. Y también bebed agua (aunque hunda barcos y pudra maderas dicen que es muy buena). Quizás, sólo quizás, con la ayuda de Morfeo y el H2O podremos abandonar nuestro estatus de #outgirls y algún día, ya cuando las arrugas cuelguen y los pajaritos canten y las nubes se levanten, podremos convertirnos en #itgirls.

Sed felices y comed perdices con bajo contenido en carbohidratos.

Una #outgirl

AH DEL CASTILLO

Nueva pobre en un castillo

Lo sé amigos, hace un montón que no escribo, y me he fustigado bastante por ello, pero he tenido un par de semanas intensas labrándome un futuro digno y esperando abandonar pronto esta mi condición de nueva pobre. Ya os contaré en otra ocasión mis problemas procrastinatorios, antes llamados dejadez. He trabajado mucho, sí, pero también me he comprado unos zapatos preciosos y caros. Me he ido de fin de semana a un castillo. He comido en un restaurante estrella Michelín (el otro día me enteré que se pronunciaba Mishelán, estos gabachos cómo son). También han cerrado el Museo del Prado para mí…

No puedo dejar de relataros el fin de semana riojano donde mi Santo y yo fuimos amablemente invitados por un grupo de sabios abogados maduros (de la misma edad que yo, pero maduros). Nos alojamos en un castillo del siglo XIV, no tipo Port Aventura, sino de los de verdad.

Me comporté como una verdadera #horteranuevapobre:

  1. Grité «ah del castillo» al cruzar la puerta ante la mirada atónita de los presentes, a los que aún no conocía.
  2. Saqué todas las fotos posibles. Estos artistas, cómo sois, nos decían algunos. Yo no soy artista, querida, sólo estoy flipando. Las mandé por whatsapp a los colegas. Dar envidia era mi objetivo.
  3. Bebí todo el vino caro que me sirvieron. Hubiese bebido más, pero no me lo sirvieron.
  4. Bailé entre los viñedos del castillo. Vestida.
  5. Posé delante, detrás, a un lado y a otro de las obras de arte. Porque la bodega en cuestión, queridos, tiene una colección de arte contemporáneo ¿cómo te quedas? Muerta Sánchez…
  6. Nos levantamos y el desayuno estaba puesto. Os lo digo para que lo sepáis (no es una información relevante pero era mi deber informar de este hecho puntual sin gracia ni sentido).

Pero cuando llegó el domingo, #nuevospobres, mi Santo y yo volvimos a casa habiendo pasado un estupendo fin de semana… Fue entonces cuando, en el atasco de 3 horas entrando a Madrid, abrí la aplicación del banco que llevo en el iPhone, miré el saldo de mi cuenta y apagué el móvil. Al llegar a casa compré patatas para todo el mes. Porque una puede comer en un restaurante con estrella «Mishelán» y no despeinarse, pero de mi arroz con patatas hervidas, no encontraréis jamás, jamás, jamás, una foto en Instagram.

Sed felices, comed perdices e inmortalizad el momento. Pero el resto del mes, cuando comáis vacas flacas, vosotros, ni mú.

Una Out Girl